·-Primer aumento se produciría el 1 de enero de 2027, cuando la gasolina subiría $860 por galón, pasando de $16.291 a $17.151, mientras que el ACPM aumentaría $841, hasta $12.417.
·- La Unión Gremial «Somos Uno» advirtió que el componente de combustibles incluido en el Proyecto de Ley de Reforma Tributaria tendría un impacto directo sobre el precio de la gasolina y el ACPM.
· Se proyecta un incremento acumulado de $1.942 por galón en gasolina corriente y de $1.331 por galón en diésel al cierre de 2028.

David Jiménez Mejía, vocero gremial nacional, de la unión gremial SOMOS UNO, que representa a las Estaciones de servicio del país  advirtió que, con el análisis elaborado a partir de la estructura oficial de precios de la CREG (junio de 2026) y del articulado radicado por el Gobierno el pasado 20 de julio, además, se proyecta que el primer aumento se produciría el 1 de enero de 2027, cuando la gasolina subiría $860 por galón, pasando de $16.291 a $17.151, mientras que el ACPM aumentaría $841, hasta $12.417.

Posteriormente, el gravamen al alcohol carburante previsto para julio de 2027 y el incremento del IVA al ingreso del productor hasta el 19 %, contemplado para enero de 2028, completarían el aumento proyectado.
Durante la presentación del análisis, el vocero de la Unión Gremial «Somos Uno», afirmó que el proyecto presenta tres problemas de fondo. “El primero, es que el componente ambiental no corresponde al verdadero origen del recaudo, pues mientras el Gobierno proyecta ingresos por $7,58 billones provenientes del IVA a los combustibles para 2028, el componente ambiental representa apenas $218 mil millones. Además, cuestionó que el proyecto grave con IVA el alcohol carburante y los biocombustibles, pese a que la misma iniciativa reconoce que no hacen parte de los combustibles fósiles”.

Como segundo punto, aseguró que el proyecto rompe el principio del IVA plurifásico al excluir la venta minorista de ACPM, convirtiendo el impuesto en un costo para los transportadores, el sector agropecuario y la industria.
«No sería un IVA descontable sino un impuesto en cascada que terminaría incorporándose al precio del transporte de carga, de los alimentos y de buena parte de la producción nacional», señaló el dirigente gremial.

El tercer hallazgo hace referencia al efecto ambiental de la medida. Según la unión gremial, la experiencia reciente demuestra que aumentar el precio de los combustibles no reduce significativamente el consumo, por lo que el proyecto tendría un alto potencial de recaudo, pero un impacto limitado en la reducción de emisiones.

Jiménez Mejía, también dijo que, hay clara preocupación por el IVA que recaería sobre el margen regulado de las estaciones de servicio. Según el análisis, gravar ese margen representaría cerca de $219 adicionales por galón, equivalentes a aproximadamente $928 mil millones al año.

El vocero gremial, sostiene que, contrario a lo planteado por el Ministerio de Hacienda, numerosas estaciones no podrán trasladar ese mayor costo al consumidor debido a la regulación vigente de precios, por lo que tendrían que absorber el impuesto, reduciendo significativamente su margen de operación.

Sin embargo, La Unión Gremial «Somos Uno» pide al Gobierno y al Congreso introducir cuatro ajustes antes de aprobar la Reforma:
-Corregir el tratamiento tributario del ACPM para preservar el IVA plurifásico y evitar un impuesto en cascada.
-Mantener la exclusión del IVA para el alcohol carburante y los biocombustibles.
-Incorporar el IVA del margen minorista como un componente independiente dentro de la estructura oficial de precios.
-Aplazar la expedición del Proyecto de Resolución CREG 704-015 mientras el Congreso define el texto definitivo de la reforma.

El líder gremial insistió en que el sector reconoce la necesidad de fortalecer las finanzas públicas del país, pero pidió que las medidas tributarias no comprometan la sostenibilidad de la red de abastecimiento. «No nos oponemos a contribuir, pero el diseño debe ser técnicamente correcto, el problema fiscal es real y no lo negamos. Estamos dispuestos a discutir cuánto debe aportar el sector. Lo que pedimos es que el impuesto se cobre donde el legislador decida cobrarlo y no donde una omisión de diseño lo termine depositando. En 226 municipios de Colombia existe una sola estación de servicio; si el margen deja de cubrir los costos de operación, no habrá quien garantice el abastecimiento de combustibles”, concluyó Jiménez Mejía.

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