
Por Álvaro Ayala Tamayo
Las elecciones del próximo 31 son como la liga alemana de fútbol (Bundesliga), todos saben que el ganador será Bayern Múnich (Iván Cepeda), y los demás luchan por el segundo puesto para no quedar eliminados. Las cartas están echadas y los dos candidatos de la derecha hicieron rancho aparte confiados en que habrá segunda vuelta, sin opción de ganar en primera. Mientras tanto, el senador de Izquierda, Iván Cepeda, puso toda la carne en el asador y se la juega con la esperanza que no haya segunda vuelta. De acuerdo con las encuestas y la calle, el único seguro para el 21 de junio, es el doctor Cepeda.
Se puede afirmar que la Registraduría ya tiene el boceto del formulario electoral con la cara del candidato de izquierda y una interrogación en la casilla de su rival. La orden de trabajo ya está firmada y las impresoras con el tarjetón recortado a la medida listos para rodar la tinta.
El 31 de mayo a las 7 de la noche, el país y el mundo conocerán los nombres de las dos personas que disputarán la presidencia de la República. Hace muchas décadas la Registraduría ha sido un factor de garantía y pulcritud con el manejo de las elecciones y la entrega de los resultados.
La pelea por el segundo lugar entre el » tigre » y Paloma será un cabeza a cabeza, advierten los entendidos. Otros explican que la táctica de la derecha está basada en que Cepeda ya tocó techo y en la segunda le puede dar la pálida.
Desconocemos cuánto pesa la maleta que le tocará ayudar a cargar al perdedor de la derecha. No será agradable pasar de turista a botones.
Colombia, con 53 millones 300 mil habitantes, tiene un censo electoral de 41 millones 287 mil personas habilitadas para votar. Esa cifra dice que en nuestro país hay un poco más de 12 millones de menores de edad. Mucha juventud para luchar por ella. Es un valioso capital que tiene la nación. También buscamos que se mantengan los derechos y oportunidades de los adultos. Aunque la tasa de natalidad ha bajado dramáticamente, las alarmas se disparan cuando se venden más pañales para los mayores que para bebés. Otra estadística que vemos todos los días y no la olemos es el aumento de las tiendas para perros y el cierre de colegios y guarderías infantiles.
Como se aproxima la hora de la verdad, 45 días para la segunda vuelta a los más apasionados les comienzan las cosquillitas en el estómago. A otros les temblarán las piernas y la ansiedad se va apoderando de todos. Izquierdos, derechos y centros a comer uñas. El estrés postraumático de los perdedores llenará de pacientes los consultorios de los sicólogos y siquiatras. Ese guayabo dura cuatro años.
El mapa político hoy es muy diferente. Por primera vez en la historia vamos a las urnas con un gobierno de izquierda en el poder que se quiere reelegir. Es normal y tiene derecho a esa aspiración. Uribe puso a su heredero Santos. Uribe y Santos dejaron a su heredero Duque, y a Duque lo desheredó Petro. Siempre votamos con un gobierno liberal, conservador o derecha. La vida es un asadero de pollos, pero al pueblo nunca le ha tocado arriba.
Al presidente Gustavo Petro le faltan a partir de hoy tres meses, equivalentes a 88 días.
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