Sebastián Campos revela que el día más nervioso de su día ocurrió en agosto de 2014. Ese día debutó en Villavicencio al lado de Los Tigres del Norte.

“Durante semanas ensayé mis canciones, quería mostrar mi talento como compositor, pero sobre todo, deseaba mostrar un nuevo estilo para interpretar canciones, con una voz romántica, inspiradora. Ha sido complicado un tanto en un género donde impera la fuerte voz, casi con gritos, pero yo quise cantarle al oído de mis seguidores, que cada letra les quedara en el recuerdo”, comenta ahora Sebastián Campos.

Son doce años con variadas experiencias, desde cantar en una tarima con 40 mil personas hasta conceder entrevistas en buena parte del país, producir canciones al lado de maestras como Adriana Botina y Arelys Henao.

“Todos los días aprendo algo. Cuando era niño tuve la oportunidad de estar en primera fila en conciertos de grandes figuras como Juan Gabriel Raphael, Vicente Fernández, Antonio Aguilar y desde luego Los Tigres del Norte. Cada letra, cada movimiento, cada interpretación las fui llevando a mi memoria porque mi anhelo de ser cantante nació a muy temprana edad”, relata ahora cuando presenta “Mándale una carta a tu marido”.

“Mis padrinos han sido Los Tigres del Norte. Aprovecho todas las oportunidades que tenga: en ratos de descanso en los hoteles, en una piscina, en el ascensor de un hotel, en el camerino, a la llegada de su vuelo a Colombia para preguntar y escuchar sus consejos. Son una enciclopedia musical y Dios me ha dado la oportunidad de tenerlos como amigos y tutores”, relata.

Sebastián Campos nació el 14 de marzo de 1993 en Bogotá, Colombia.

Su padre, el empresario artístico Raúl Campos lo llevó a la “Zeta”, emisora de salsa de Todelar y allí el niño se divertía escuchando música nueva, hablando con los comunicadores, pero, sobre todo, preguntando a los cantantes que visitaban la estación y cómo era el mundo del espectáculo.

En la casa, mientras hacía sus tareas, escuchaba las producciones de Los 50 de Joselito, proyecto del cual su padre le hablaba a diario. Cuando lo llevaban a las presentaciones se subía a la tarima a bailar al lado de los tres cantantes.

UNA GUITARRA POR UN BALÓN

En el colegio era muy travieso y aunque era un apasionado por el fútbol, en segundo grado ya quería grabar un disco y les aseguraba a sus compañeros que ese sería su trabajo cuando fuera mayor.

Cuando estaba en Tercero de primaria, integraron la materia de Música, al poco tiempo su padre le regaló una guitarra acústica.  Después entró al coro del colegio y cantaba con otros diez compañeros.

Le pedía a su papá que lo ingresara a clases de guitarra. Insistió tanto hasta que un profesor empezó a ir una vez por semana a su casa en horas de la tarde.

ESTUDIOS MUSICALES

Empezaron sus anhelos de escribir una canción. Llegó un momento en el cual su forma de ver la música cambió totalmente, conoció a un profesor que le enseñó a escribir letras, rimar versos y contar sílabas. Esto le abrió la mente y ahí nació su primera canción. Desde ese momento, no para de escribir.

Luego estudió canto con el maestro de ópera Ramón Calzadilla, quien incentivó su talento.

Sebastián nunca paró de soñar y buscó quien podría ser la persona indicada para producir su disco. Quería grabar con calidad y que no se pareciese al estilo de nadie.

Sebastián Campos en una presentación con Los Tigres del Norte.

CON LOS TIGRES DEL NORTE

En agosto del 2014 recibió el apoyo de Los Tigres del Norte, grupo que le dio su bendición y lo marcaron como “el ahijado”. Su debut con ellos fue ante más de 30 mil personas que lo vieron actuar en Medellín.

Ha cantado al lado del grupo en más de 40 conciertos en diferentes ciudades.

Cumplió también con uno de sus sueños: visitar el Rancho de Vicente Fernández, conoció el estudio y espera poder grabar pronto con algunas personas de su equipo de producción musical.

CUANDO PENSÓ QUE MORÍA

En 2021 fue llamado por varios medios de comunicación para presentarlo en la Teletón de Guatemala. Fue hasta allá y a su regreso descubrió que era positivo con el Covid-19, en medio de una pandemia y sin vacunas a la vista.

“Fueron unos días terribles, con fiebre, mareos, pero sobre todo, en soledad porque estuvimos en un encierro que impedía salir de las casas. Por teléfono algunos médicos me dieron recomendaciones y preparé como pude las aromáticas, agua de panelas y demás remedios caseros que me indicaron. Una noche me acosté con altas temperaturas y dolores en el cuerpo. Pensé que moriría, me puse a ver televisión, dormí bastante y al otro día comenzó la recuperación”, revela ahora Sebastián.

ADMIRADOR DE CORNELIO

Sebastián estuvo presente en varias presentaciones de Juan Gabriel, Antonio Aguilar y Vicente Fernández.

“Fueron inmensas figuras de la canción, pero también admiro a Pedro Infante, Jorge Negrete, José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez y Miguel Aceves Mejía, entre otros, pero Cornelio Reyna es muy especial por sus composiciones, su estilo para interpretarlas y porque es muy popular entre el público”, cuenta.

“He gastado horas y horas en el estudio escuchando segundo a segundo letras de él como “Me sacaron del Tenampa”, “Mi tesoro”, “Me Caí de la Nube”, “Me caíste del cielo”, “Te vas Ángel mío”, “La Grandeza que te di” y muchas más, pero un día dije: “Qué bueno sería cantar Mándale una carta”, conocida también como “Mándale una carta a tu marido”.

“La grabé y la verdad, he quedado sorprendido con el resultado entre los medios de comunicación y el público. Es un estilo diferente, romántico, audaz, pero que esperamos que cale aún más entre los seguidores”, concluye Sebastián.

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