Colombia enfrenta hoy una de las coyunturas más críticas en materia de salud emocional infantil y adolescente. Según el Ministerio de Salud, el 44,7 % de los menores presenta afectaciones en su salud mental; el Sistema Unificado de Convivencia Escolar reporta que uno de cada cuatro ha sido víctima de acoso; y los registros de Medicina Legal contabilizan 183 suicidios de menores entre enero y agosto de 2024.
Estas cifras, que han encendido alertas en colegios, familias e instituciones, evidencian un desafío generacional marcado por el impacto digital, los rezagos emocionales de la pandemia y la falta de herramientas para acompañar a los jóvenes en su vida interior.

En este contexto aparece Cartas para mi hijo, el nuevo libro de William Hernan Yépez Prada, una obra concebida originalmente como un legado personal para su hijo Alejandro y que hoy se convierte en una guía emocional y formativa para padres, educadores y jóvenes en todo el país. El autor, conmovido por los datos sobre salud mental infantil, decidió transformar años de reflexiones en un texto que busca fortalecer el carácter, la autonomía emocional y la claridad interior de las nuevas generaciones.
“Estamos criando jóvenes en un mundo que los exige por encima de su capacidad emocional, pero sin darles las herramientas para sostenerse por dentro. Ningún hijo debería enfrentar la vida sin alguien que lo acompañe con claridad y amor”, señala Yépez Prada, quien insiste en que la conversación sobre bienestar emocional ya no puede aplazarse.
Cartas para mi hijo reúne aprendizajes vitales escritos a lo largo de más de una década: ideas sobre disciplina, propósito, pensamiento crítico, vínculos familiares, ética, ciudadanía, historia, derecho, espiritualidad y gestión emocional. El enfoque, inspirado en la filosofía estoica y en una visión práctica de la vida, busca ofrecer profundidad sin solemnidad, reflexión sin dogmas y herramientas reales para afrontar los desafíos contemporáneos.
A diferencia de otros libros de desarrollo personal, la obra no promete soluciones inmediatas; invita a procesos de transformación sostenida. Una de sus líneas más representativas resume el espíritu del texto: “La vida te va a exigir fortaleza todos los días; por eso la verdadera riqueza no está en lo que acumulas afuera, sino en lo que construyes adentro”.

El libro reivindica, además, el papel de la familia como primera escuela emocional y propone recuperar la conversación íntima entre padres e hijos como un puente esencial para la salud mental. Aunque surgió para acompañar a un solo niño, su alcance hoy es colectivo: está escrito para cualquier joven que necesite una brújula y para cualquier adulto que quiera ejercer un liderazgo afectivo más consciente.
Publicado por Editorial Planeta, Cartas para mi hijo, llegará próximamente a librerías y plataformas digitales. El lanzamiento incluirá conversatorios, encuentros con instituciones educativas, clubes de lectura y espacios comunitarios orientados a abrir un diálogo necesario sobre bienestar emocional, carácter y acompañamiento familiar en una época que demanda nuevas formas de educar desde el afecto y la fortaleza interior.
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