Del 26 al 28 de septiembre, Air France proporcionó transporte al Papa León XIV, a la delegación del Vaticano y a los periodistas acreditados con motivo de la visita oficial del pontífice a Francia.

Esta misión, operada conforme a los procedimientos aplicables a los vuelos estatales, requirió un nivel de preparación, coordinación y rigor superior al habitual. Entre Orly, Lourdes, Metz y Roma, cada etapa del viaje se organizó en estrecha colaboración con las autoridades francesas, los representantes del Vaticano y el personal del aeropuerto.

Organización de escalas, preparación de las aeronaves, coordinación de las tripulaciones, recepción de delegaciones, seguridad, protocolo: durante varias semanas se movilizó gran parte de la experiencia de la compañía para garantizar el buen desarrollo de esta operación.
De acuerdo con el protocolo vaticano, la aeronave recibió una marca específica con el escudo de armas del Papa León XIV. Además, fue rebautizada temporalmente como «Ciudad del Vaticano», un gesto simbólico que resalta la singularidad de esta misión.

El 26 de septiembre, antes del despegue, Benjamin Smith, presidente del Consejo de Administración de Air France y director ejecutivo de Air France-KLM, obsequió al Papa León XIV con un póster conmemorativo de Plaquet. Este regalo fue un reconocimiento a la larga trayectoria de la aerolínea en peregrinaciones y viajes papales.

Esta visita, ampliamente difundida por medios de comunicación de todo el mundo, puso de relieve la experiencia de Air France en la realización de operaciones complejas y delicadas.
EL PAPA DE COPILOTO
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